Windows XP presenta un renovado diseño de su Escritorio, una nueva interfaz llamada Luna.
Sin embargo, puede que ésta no termine de convencerte y te resulte demasiado infantil. Si prefieres volver a la apariencia clásica del Escritorio de Windows, sólo tendrás que seguir una serie de sencillos pasos para cambiar su configuración.
Lo primero será ubicar el ratón en una zona libre del Escritorio, es decir, una zona en la que no haya un icono de cualquier aplicación, carpeta o archivo. Allí, haz clic con el botón derecho del ratón y elige la opción Propiedades.
Tendrás que pinchar en la pestaña Temas, dentro del cuadro de diálogo que aparece, de Propiedades de pantalla. Dentro de esta pestaña, en el desplegable Temas, selecciona Clásico de Windows y pulsa el boton Aceptar. De esta forma, verás cómo, en pocos segundos, tu Escritorio recupera su apariencia clásica.